
Chicos! Como están? Espero que este año que se acaba haya sido muy bueno como el que tuvimos nosotros los miembros de D’Kultura; nosotros les tenemos preparado un especial sobre la manera en que celebramos esta importante fiesta en Ecuador, esperamos que les guste mucho, a continuación le contaré de que se trata esta tradición de la quema de los años viejos que nos ha acompañado por varios años.
Un Año viejo es un monigote que representa básicamente el año que termina, los tradicionales se elaboran con ropa vieja, aserrín y una careta. Atravez de los años esta tradición se ha ido “mejorando” y ahora los monigotes se hacen de madera, papel, carton y vemos representados a diferentes personajes que durante el año se han convertido en íconos. Con frecuencia se quema con artefactos pirotécnicos conocidos como camaretas, tumba casas, luces de bengala; a la medianoche del 31 de diciembre en un gran número de países latinoaméricanos, desde México hasta Uruguay aunque la costumbre está más arraigada desde el punto de vista popular en Ecuador, Colombia y algunas regiones de Venezuela.
Los muñecos se elaboran en familia o se exhiben en los barrios, en algunas ciudades se realizan concursos, los muñecos que se elaboran para los desfiles y concursos locales suelen representar los acontecimientos significativos o todo lo malo relacionado a la política y en general personajes famosos populares, aquí en Guayaquil el premio mayor para el mejor monigote del año son $10.000.
En muchos lugares, antes o después de la quema se lee un “testamento”, en el cual con lenguaje irónico se hace recuento de los sucesos que caracterizaron el periodo que acabó y suelen dar recomendaciones a sus protagonistas para el nuevo año.
La incineración a la medianoche del 31 de diciembre del monigote es un ritual de purificación para alejar la mala suerte o las energías negativas del periodo que termina, así como de transición pues también se celebra la llegada de un nuevo año aboliendo el anterior. En la mayoría países latinoamericanos a la costumbre se le atribuye un origen hispánico y en España costumbres similares posiblemente sean derivados de rituales antiguos paganos europeos aunque en algunos países como Perú y México, la costumbre ya tenía antecedentes autóctonos aborígenes prehispánicos en ritos agrarios y purificadores.
D’Kultura les desea a todo un Feliz Año Nuevo, lleno de mucha prosperidad y alegría!
Escrito por: Alexia García